
¿De donde sacaron ese dicho que se llevan como perros y gatos? Tengo la experiencia de haber visto como las Lulis, (las dos perritas de mi mama) se desviven por los gatos que mi madre tenia y ahora tiene, y es que tuvo un gato que murió de viejo o a causa de la enormidad de besos que estás perritas le daban, regaloneándolo todo el día, mientras este intentaba dormir o se tendía en algún sillón, llegándole de sopetón una lambida perruna que después de algún tiempo se acostumbró a necesitar, ¿Cómo perros y gatos? Seria delicioso que nos lleváramos como hacen estos tres, dejando a un lado el mito para darnos cuenta que solo se trata de saber convivir, así como los humanos aprenden y los animales no ajenos a los sentimientos también lo hacen.
El pobre gato viejo murió y las Lulis quedaron sin mascota, así que Cristian mi hijo del medio, (medio flojo, medio trabajador, medio estudioso, medio ordenado y hueno pal hueveo) se apiado con su pololita de un animalito abandonado en la plaza de nuestra comuna y lo llevaron a la casa, ¡no le digan a nadie que recibimos animales! El hospedaje esta el con cupo sobrepasado, y para mal del gato solo admitimos perros por una fobia de uno de los integrantes humanos que viven en nuestras paredes, así que como la Yeya estaba de luto por su gato, se le ocurrió llevarlo deportado rogando la misericordia de la abuela paterna. De las perras no había que preocuparse porque tenían experiencia cuidando gatos, asi que faltaba convencer solo a la abuela, y con promesas quedo ubicado en su nuevo hogar donde encontró el afecto de todos los integrantes. Ahora el problema es sacar a la Yeya de la casa porque se encariño con el animalito y no quiere dejarlo solo, se ríe de los juegos que aprendió con las perritas, revolcándose con ellas o escapando de los manotones que le dan con delicadeza, para llevarlo hasta sus lenguas y dejarlo lleno de saliva perruna.
De las promesas de Cristian, (el medio para todo) solo quedo la mitad de la promesa efectuada, porque después de varios meses el gatito paso a ser gato y de la comida que llevaría solo quedo la promesa, aunque reconozco que de ves en cuando se anima para visitarlo.
Las Lulis son un plato con el y el muy regalón se cree la guagua de la casa, ¿Cómo perros y gatos? Creo que cuando tengamos que decir esa afirmación deberíamos especificar de que perros y gatos se trata, porque en la casa de la Yeya, ninguno de ellos se sabía ese dicho.



